Colonia, Septiembre 2009
Por Norberto Campodonico.
El pasado sábado 26 de setiembre, tempranito -7.30 a.m.- me reuní en el embarcadero de Cacciola en Tigre, con Daniel Bernardo (Busmania.com.ar) y Fernando Vaschetti (Busesrosarinos.com.ar) para emprender el viaje a la Expo Colonia.
Hicimos la travesía, de 2,15 hs de duración, vía Carmelo en un catamarán de astilleros Tecnao, cuyos motores (2 Volvo de 615 HP) nos desplazaron a una velocidad crucero de 28 nudos por las aguas del delta hasta el Río de la Plata, y por éste hasta Carmelo. Es un paseo para recomendar.
Arribamos al puerto de Carmelo- que se encuentra sobre el arroyo Las Vacas- a las 11hs. Hicimos un breve paseo por la zona, mientras aguardábamos la llegada del ómnibus de Empresa Berrutti. Y ohh sorpresa! eran justo las 11,45 cuando apareció en la parada. Por suerte pudimos subir, ya que el omnibus estaba prácticamente completo, inclusive con gente parada en el pasillo. Es que la Expo de Colonia se realizó dentro del marco del Día del Patrimonio -que en Uruguay es un Feriado Nacional y tiene actos en todos los rincones del país-. Algo digno de imitar.
La unidad de Empresa Berruttera un Scania Marcopolo Andare Class de un solo eje trasero, un solo piso, con una configuración interior un tanto espartana, con pasamanos en los porta paquetes y mucho plástico, caja electrónica con mando manual en el asiento del conductor, quien iba acompañado de una guarda que se ocupa del equipaje, los boletos y de controlar que nadie se pase de sección, además de tener en la mano una incomoda boletera de 10 bocas y de un machete con el que se ayuda para el control.
A las 13.15 arribamos a la Terminal de Ómnibus de Colonia, donde nos esperaba Alberto Kaselis, miembro del grupo A.C.L.O., con quien nos dirigimos a la Expo previo hacer algunas fotos en la terminal.
Al llegar a las inmediaciones del predio –que no es otro que la ex estación ferroviaria de Colonia-, que se encuentra lindante con la terminal portuaria de Buquebus, ya empezaron las gratas sorpresas,pues desde la ciudad vieja apareció un flamante Chevrolet 1951, con su dueño, quien lo saco de la concesionaria cuando OKM, y al girar para admirarlo descubrir en el fondo de la barranca el GMC PD 4106 ”SilverJet” interno 295 de ONDA, preservado –no restaurado- tal cual circulo desde 1964 y hasta la liquidación de la Organización Nacional De Autobuses, que se encuentra en poder de la Empresa CAUVI, donde varios ex ONDA mantienen y continúan la filosofía de esta.
La unidad es una joyita muy diferente a nuestras carrocerías. Para que se den idea lo que significa para un uruguayo “la onda”, lean el siguiente relato de este señor que viajo de Montevideo a Colonia, que es uno de los que más sabe de ferrocarriles del Uruguay y que me honra con su amistad y se llama Fabián Iglesias:
"Estimados Aclologos, lectores, amigos, colegas, camaradas:
Bueno, la verdad no se como empezar esto, me gustaría primero que nada contar paso a paso lo que fue el día sábado porque es increíble lo que se puede lograr cuando se quieren hacer las cosas. Salí temprano de casa en la mañana, estaba mas dormido que despierto, principalmente porque me quede hasta las 2 de la mañana terminando el video de ONDA que seria expuesto junto al de Fabián Rocha y demás, en la ExpoColonia.
Tomé medio sin rumbo, el 538 de COME, sin saber bien a donde tenia que ir jeje, pero de alguna forma me orienté lo suficiente como para poder llegar a destino y cuando lo hice, ahí estaba él. Plateado, exuberante, impresionante como me lo imaginaba, ya encendido y con el tronar que le salía de las entrañas de ese Detroit Diesel que causa que te tiemble el cuerpo del simple hecho de pararte a su lado mientras modera. Totalmente empapado de sudor, era nada menos que el ONDA Nº295, al cual le corría agua por su dorada carrocería que reflejaba como espejo a los que osábamos pararnos a su lado, y el agua era nada menos que porque estaba siendo acicalado para que luciera lo mas hermoso posible. Hacia años, que yo no podía escuchar ese sonido ronco y sereno de la bestial planta motriz que equipa a un General Motors, para los que amamos las maquinas viejas, solo pocas cosas causan (talvez una 1500 de AFE moderando con su temible motor ALCO 244d de 12 en V) tanta emoción y aceleran tanto el corazón como el ruido de un coche GMC. No podía siquiera encontrar un buen ángulo para filmarlo, pero me hice un rato para apartarme de el, y correr a realizar unas tomas de otro caballero el cual tampoco pasó para nada desapercibido... El 167 de ONDA, si bien esta un poco oculto, creo que de todos los que nos encontrábamos en ese taller nadie se fue sin ir a hacerle una reverencia a este mozo también.
Llego el momento, y el 295 empezó a rugir mas fuerte y comenzó a desplazarse con total tranquilidad por los interiores del galpón, saliendo poco después a la superficie mientras el sol bañaba su carrocería haciendo de aquello una "centella de plata" (y que me disculpen los PD 4103, pero eso parecía). Fue apenas asomarse a la calle, la gente pasaba y miraba con asombro el coche que aguardaba tomar servicio como lo viene haciendo desde hace más de 46 años. A mi me temblaba la mano solo de escuchar como moderaba, sin embaro lo que mas respeto produce, es que sea alguien que se rehusó a morir junto con la empresa por la cual trabajó. Yo jamás pude viajar en ONDA hasta ayer, pero nunca voy a olvidar cuando subí por primera vez ese sábado de mañana, al mítico 295, no me daban los ojos para observar cada detalle, el color de sus vidrios, la superficie de sus asientos, los porta equipajes, los comandos cromados, con inscripciones en ingles, todo es un espectáculo, esta tan original que da hasta lastima tocarlo. Salí disparado hacia el fondo del salón, tenia que escuchar mas de cerca ese motor rugiendo, me volvían recuerdos a la mente, no de andar porque nunca pude, pero si de los cuentos de mis padres y abuelos, y de mis experiencias de verlos pasar por la calle, aquí se demuestra porque todos recuerdan a la ONDA y sus súper coches como algo tan increíble, pero no despreciemos a todas las demás empresas que tuvieron en sus filas, a estas sorprendentes maquinas.
El viaje finalmente comenzó, parecía increíble, estaba andando en la ONDA , el galgo parecía nunca haber muerto, varios amigos se fueron para el fondo como yo, los hermanos Ruiz Díaz, Alejandro Silva, y otros que no conocía los nombres aún, pero uno de ellos era nada menos que Mr.Javier Martenagi, ninguno quería perderse el ruido de ese Detroit Diesel. El 295 comenzó a surcar las calles de Montevideo demostrando porque eran famosos los GMC, la gente que caminaba en la soleada mañana, se daba vuelta al escuchar tan característico sonido, algunos señalaban, los otros ómnibus le tocaban bocina, saludaban los chóferes, parecían hacerle la reverencia al 295. Paramos a tomar gasoil, vino gente de todos lados, salio gente de la estación de servicio, comentando "mira mira, es la ONDA!" se acercó un señor para poder observar mejor al coche, yo que había entrado a comprar unas pilas escuché la conversación, el caballero emocionado casi hasta las lagrimas al ver al vehiculo en tan buen estado. Arrancamos y mientras se desplazaba por Boulevard Artigas, seguían las miradas atónitas y los saludos, alguien gritó VIVA ONDA, y cuando nos aproximábamos a llegar a la Plaza Cuba , fue tal vez uno de los momentos mas emotivos del DIA, la gente en la parada que no esperaba ver llegar al 295 lo divisó a lo lejos, Italo Sorrenti sacaba fotos con Fabián Rocha desde media calle, la gente miraba sorprendida al coche que se detuvo en Plaza Cuba como uno más, cargó mas pasajeros y sin perder el tiempo, se fue dejando a todos comentando.
Al tomar la ruta los saludos no fueron menos, creo que no existió un solo ómnibus que se nos cruzara y no hiciera un juego de luces y un bocinazo ante el pasar del 295, el cual ya en su verdadero ambiente, aceleró su motor y si hay algo que me sorprendió de la bestia, fue primero que nada, lo extremadamente cómodo de sus asientos, y en segundo lugar, el impresionante andar del vehiculo, es una seda en la carretera, uno se olvida que tiene 46 años y millones de kilómetros abajo de las ruedas. El ambiente adentro era de fiesta, todos contentos, contando historias, tomando fotografías, recordando cosas del pasado. Hicimos una parada técnica (necesitaban varios ir al baño jeje) creo que en Colonia Valdense, comenzó a caer gente de todos los puntos del pueblito, a observar al 295, algunos cuantos pidieron para poder tomarse fotografías junto a el, un señor quiso subir y observar nuevamente el interior de estos coches legendarios, posiblemente haya viajado muchos años antes en el 295 y quería volver por un segundo al pasado.
Seguimos rumbo a colonia, la llegada a la ciudad fue fantástica, pero mas emocionante seria el momento cuando el 295 realizó su entrada triunfal al lugar donde se desarrollaría la exposición. Primero pasó por la calle de arriba haciendo notar a los presentes su presencia en la ciudad, entró a lo que en algún momento fue la estación de colonia, y bajo sus ruedas, estaban increíblemente LAS VIAS DEL FERROCARRIL, TAPADAS POR TIERRA, dado que este ERA LA ANTIGUA PLAYA DE MANIOBRAS DE AFE!!!, a medida que el galgo avanzaba lentamente hacia su destino, la gente empezó a aglomerarse junto al galpón de locomotoras (donde en su interior seria la exposición) para poder recibir como se merecía, al 295, la entrada fue increíble, el 295 entró tocando bocina (algo increíble lo fuerte de esta), recibido con aplausos y gritos de emoción por unas 30 personas o mas, que habían en el lugar, Rafael Caballero y yo nos bajamos, el para ayudar al chofer con la maniobra de estacionamiento y yo para poder filmarlo desde abajo. En ese momento, todos los que estaban aun en el interior, empezaron a aplaudir gritando "vamos ACLO!!!"
Fue apenas parar al 295 y abrir la puerta, y de ahí en mas se transformó como era evidente en la estrella de la jornada, la gente no paró de llegar como hormigas, a visitarlo, se sacaban fotos con el coche, pedían para conocer su interior y hasta hubo que mostrar el motor para que se apreciara lo exuberante de su 8 en V…,y en la tarde otra bestia hizo su aparición, se escuchó el ruido característico, y algunos comenzaron a gritar "Viene otro ONDA viene otra ONDA!!!" era nada menos que el hermano de el 295, el 299 que venia a reunirse con su hermano y a lucir su esplendor también, a pesar de que es un Motorhome ahora. Llegó siendo fotografiado por todos, y estacionó junto a su hermano luciendo adelante el letrero que expresaba "Servicio ONDA"…
… QUEDA DEMOSTRADO JUSTAMENTE, QUE ACA, EN UN PAIS CHIQUITO Y POBRE, CUANDO SE QUIERE, SE PUEDE HACER MUCHISIMO, Y que no importa si nos plagian fotos o escriben libros... a las pruebas me remito, esto, nunca nadie lo había logrado antes, y se pudo hacer por ser nosotros mas de 50 personas trabajando por una causa en común.
Por que jamás nos falte, un grupo de "locos" con un inmenso cariño por las cosas viejas, capaz de lograr volver a la vida a la mismísima ONDA, o de emocionar a las personas hasta las lágrimas, y no dejar que se olvide el glorioso pasado de nuestro pequeño pero hermoso país. Fue un total orgullo compartir este sueño con ustedes, muchísimas gracias por hacer posible lo imposible.
Fabián Iglesias"
Ahora les cuento lo que vimos dentro de la remesa-galpón de alistamiento de locomotoras- Al entrar nos dieron un boleto que controlaba cuántas personas visitaban la muestra (casi 800 en dos días, con un domingo pasado por agua, viento y frío)-, toda una pared con carteleras con fotos separadas por empresas, un espacio para COT con dos súper maquetas bien antiguas, una bañadera y un camello, y una vitrina con todo tipo de maquetas, placas de carrocerías, destinos, y lo que se puedan imaginar, más un video realizado a pulmón, pero que fue muy bien ponderado por la gente.
Afuera teníamos el ONDA 295 original, el 299 con un GM mas chico, el 331 original por fuera, pero convertido a Motorhome por dentro, los tres con los colores de ONDA, un Chevrolet del Expreso Boquéense –no xeneise-, una camionetita Ford de 1920 y pico, una camioneta Fordson, el ya ponderado Chevrolet 1951 y algunos vehículos que fueron exhibidos solo por unas horas, ya que estaba comprometida su presencia en Montevideo.
A todo esto, súmenle unos 50 busologos, tan locos como nosotros, o un poco más, fíjense lo que lograron hacer en sólo 4 meses con tanto éxito.
Pudimos hacer una recorrida al casco histórico, y con guía de lujo -DanielB-, ver el puerto deportivo, justo una regata que se corría BUE-COL-BUE, ver la ciudad desde el faro, apreciar parte de la muralla y portón de la ciudad amurallada, encontrarnos con unos Zanello carrocería Eivar-Orejano (Fabricadas en Eivar BUE y ensambladas en Orejano UY) que utilizaron la mecánica Zanello por mas de 6 años, y aún corren pero con mecánica Mercedes Benz, previo a esto habíamos degustado unos “chivitos” con una Pilsen en el Club Colonia y asistido a una demostración de la banda juvenil de Colonia-recordar que era sábado y feriado-.
A las 19 ya estábamos embarcados en el Buquebus que nos trajo a BUE en 3 hs exactas.
Agradezco a Pedro Sorhouet Indart, Italo Sorrenti, Arturo Aguerre (Mr maqueta), Rafael Caballero (responsable de la logistica del 295), Alberto Kaselis, al resto de los compañeros de ACLO, y un reconocimiento a Don Augusto Victorica Turenne por su compromiso por las tradiciones, por preservar el 295 y el 167 (ambos ONDA) y por gestionar ante las autoridades la corrida de la unidad por carretera y con pasaje charter.
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